Sal Marina sin Refinar
La sal de mesa común está refinada y blanqueada. Esta sal marina conserva todos sus minerales naturales.
Disponible en Perú
Harina finamente molida de pulpa de coco deshidratada y desgrasada. 100% coco, sin aditivos. Textura fina y esponjosa, altamente absorbente. Naturalmente libre de gluten y bajo en carbohidratos. Sabor suave a coco. Perfecta para repostería sin gluten, panqueques, galletas y pan. Rica en fibra y proteína. Ideal para dietas paleo, keto, celíacos y veganas.
La harina de coco es un superalimento con 5× más fibra que la harina de trigo (60g vs 10g por 100g). Es la harina más baja en carbohidratos digestibles de todas las harinas naturales. Tiene un índice glucémico muy bajo. Es altamente absorbente: se necesita 1/4 taza de harina de coco vs 1 taza de harina regular. Seleccionamos harina 100% pulpa de coco desgrasada, finamente molida, sin rellenos ni harinas mezcladas. Debe venir de países productores de coco para garantizar frescura.
La sal de mesa común está refinada y blanqueada. Esta sal marina conserva todos sus minerales naturales.
Las legumbres convencionales suelen tener residuos de pesticidas. Estas lentejas son orgánicas certificadas.
La quinoa real boliviana es considerada la mejor del mundo por su tamaño de grano superior y perfil nutricional único. Es la única proteína vegetal completa con los 9 aminoácidos esenciales, superando a cualquier cereal. Seleccionamos quinoa directamente de cooperativas de pequeños productores andinos que han cultivado este grano ancestral por generaciones, asegurando comercio justo y trazabilidad completa desde la siembra hasta tu mesa. Rica en hierro, calcio, magnesio y naturalmente libre de gluten.
El vinagre de manzana comercial está pasteurizado y filtrado, eliminando "la madre" que contiene las enzimas y probióticos beneficiosos. Seleccionamos vinagre crudo (sin pasteurizar) que mantiene la madre visible como hebras turbias en el fondo. Esta madre contiene ácido acético, bacterias beneficiosas y enzimas que apoyan la digestión. Debe ser orgánico y sin aditivos. El color turbio y sedimento natural son señales de calidad, no defectos.